"HECATOMBE" EN LAS CIUDADES COSTERAS
Como siempre todo se quedara en el olvido y en total silencio y los
responsables de tanta gente inocente muerta jamas seran investigados
Acontinuacion un muy bien detallado informe del
Arquitecto Marcos Jaime sobre los hechos terribles del terremoto en
Venezuela.
"A pesar de los rigurosos diagnósticos técnicos y las advertencias de
ordenamiento territorial emitidas por la Comisión Especial liderada por el
ingeniero Carlos Genatios tras el deslave de 1999, muchas de estas
recomendaciones estructurales y de planificación fueron ignoradas o
eludidas en el auge constructivo de las últimas dos décadas en La
Guaira.
El colapso y daño estructural severo observado en áreas como Playa
Grande, Puerto Viejo y complejos residenciales costeros expone
directamente los fallos en la aplicación de la normativa sismorresistente
y la microzonificación.
A continuación, se presenta un análisis de las principales
recomendaciones técnicas omitidas que explican el origen del colapso de
edificaciones en este sismo:
1.
Desatención al Efecto de Sitio y Licuación en Suelos Aluviales
La Comisión Especial de 1999 insistió exhaustivamente en la prohibición
de levantar edificaciones multifamiliares de gran escala en los
denominados abanicos aluviales y zonas de depósito sedimentario costero
sin estudios de microzonificación sísmica profunda.
La Omisión: gran parte de los edificios modernos construidos en el
borde costero ignoraron que estos suelos están compuestos por sedimentos
no consolidados, arenas sueltas y niveles freáticos altos.
Consecuencia: en el sismo 2026 al recibir las ondas del sismo,
estos suelos blandos generaron un efecto de amplificación sísmica (las
ondas se mueven más lento pero con mayor amplitud, sacudiendo las
estructuras con más violencia).
Adicionalmente, el fenómeno de licuación de suelos provocó que el terreno
perdiera su capacidad de soporte portante, causando el hundimiento,
asentamiento diferencial o colapso completo de las fundaciones de varios
bloques residenciales costeros.
2.
Flexibilización del Ordenamiento Territorial y "Zonas No
Urbanizables"
El informe Genatios enfatizaba la necesidad de un estricto ordenamiento
urbano no negociable, definiendo áreas frágiles que debían ser destinadas
exclusivamente a espacios públicos o de recreación, actuando como zonas de
amortiguación naturales.
La Omisión: La presión inmobiliaria y la debilidad en los
controles de fiscalización municipal permitieron la rezonificación y el
otorgamiento de permisos para desarrollos residenciales, turísticos y
comerciales de densidad media y alta en áreas catalogadas originalmente
como de "alto riesgo geológico e hidrológico".
Consecuencia en el Sismo de 2026:
Edificaciones enteras quedaron expuestas no solo a la sacudida directa
del sismo, sino a fallas colaterales del terreno por encontrarse en la
línea directa de antiguos cauces modificados o taludes inestables.
3. Vulnerabilidad Estructural:
Configuración de "Piso Blando
La ingeniería forense que analizó la Tragedia de Vargas ya advertía que
muchas estructuras residenciales colapsaban debido al diseño
arquitectónico típico de la zona costera, que concentra estacionamientos,
locales o áreas comunes abiertas en la planta baja.
Se continuaron construyendo edificios modernos bajo este esquema de piso
blando o "planta libre", donde el primer nivel posee una rigidez
significativamente menor que los pisos superiores (llenos de paredes
divisorias y tabiquería).
Consecuencia en el Sismo de 2026:
Como alertan los primeros reportes de daños, los primeros cuatro pisos de
las estructuras grandes sufrieron las peores fracturas y fallas en sus
nudos y columnas. La falta de continuidad de rigidez hizo que la planta
baja absorbiera de forma destructiva las fuerzas de corte basales del
sismo, provocando fallas por cizallamiento y el colapso tipo "sándwich" de
las estructuras.
4.
Calidad de los Materiales y Deficiencias de Inspección Técnica
Los informes posteriores a 1999 señalaban la necesidad de un control de
calidad férreo sobre el concreto y el acero utilizados en ambientes
marinos, debido a que la corrosión por cloruros acelera la degradación
estructural de los componentes sismorresistentes si no se cumplen los
recubrimientos mínimos especificados por la norma COVENIN.
La Omisión: Informes preliminares de veedurías internacionales y
agencias de noticias han alertado que la falta de inspección rigurosa y
presuntos esquemas de corrupción permitieron el uso de materiales que no
cumplían con las especificaciones técnicas requeridas para zonas de alta
sismicidad (Zona 5 o superior).
Consecuencia en el Sismo de 2026: Estructuras relativamente
nuevas, que teóricamente debieron resistir el movimiento mediante
deformación plástica (ductilidad), fallaron de manera frágil. El concreto
se disgregó con rapidez y las armaduras de acero cedieron prematuramente
al no contar con el confinamiento adecuado o debido a un desgaste interno
acelerado por la salinidad ambiental.
El sismo del 24 de junio de 2026 ha demostrado que la mitigación de
desastres no se limita a construir obras de contención en las
montañas.
Si la memoria histórica e institucional se archiva, y la fiscalización
del diseño estructural se subordina a intereses económicos o
habitacionales inmediatistas, las consecuencias a largo plazo se pagan en
vidas humanas e infraestructura irrecuperable.
La Guaira se enfrenta hoy a la urgente necesidad de una auditoría
estructural forense e inflexible para dictaminar qué edificaciones en pie
siguen siendo habitables.
Arq. Urb. Marcos Jesús Ojeda Jaimes
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